lunes, 29 de septiembre de 2008

Decoración urbana. Patrones y obreros.

Una de las primeras cosas que me llamo la atención de esta ciudad fueros 2 estatuas. Una esta en el centro de la ciudad, en medio de una fuente, de varios metros de altura, y simboliza al empresario, es una figura fuerte, bien proporcionada y orgullosa que recuerda a las de la antigua Grecia.
La otra esta en un barrio, y representa al obrero, en una escultura de un tamaño mucho menor, a la puerta de una iglesia, la escultura es una persona pequeña y de aspecto cuadrado, me recuerda a los trabajadores del campo que a fuerza de años de labranza adquieren unos brazos como pilares de edificios mientras que su espalda se curva hacia la tierra que le da el alimento. Este obrero me da la impresión de ser una persona con el sufrimiento y la abnegación cincelados en su rostro, quizá por saber que su destino es ese y que nada ni nadie lo cambiará.
Estas 2 estatuas viene a la mente frecuentemente, cuando hablo con trabajadores de esta ciudad y me cuentan que son los empresarios los que crean empleo y que gracias estos ellos y sus familias pueden vivir aquí; y cuando hablo con empresarios y me cuentan lo difícil que es mantener una empresa, pagar impuestos y los jornales.
Luego cada uno a su casa, el empresario a su chalet en su urbanización pagada a costa del sudor del obrero, y el trabajador a su piso a seguir pagando las letras de la hipoteca que tan generosamente el patrón subvenciona con pequeñas cantidades de dinero, dinero que el propio trabajador se ha encargado de conseguir antes mediante su esfuerzo y horas de trabajo.
Creo que estas estatuas representan a la perfección el espíritu de esta ciudad.
Profundizando mas en el tema con los 2 grupos y viendo que en equilibro las dos partes parecen contentas con lo que les ha tocado, si bien cada uno se queja de lo suyo, los trabajadores de salários bajos y los empresarios de que son ellos los que arriesgan.
Les pregunto:
¿Que sucede cuando ese equilibrio se rompe? Cuando una empresa se va al garete.
Según los empresarios, ellos van a la quiebra y los trabajadores al paro, a seguir cobrando por no hacer nada o por lo que ya hicieron.
Según los trabajadores, ellos son los que quedan peor, con la necesidad de encontrar un nuevo empleo y con el hecho de no haber podido acumular un capital suficiente para subsistir hasta encontrar un nuevo empleo debido a su baja retribución laboral y con el paro como único medio de subsistencia, mientras que sus antiguos patronos nunca pierden lo que tenían, casas, propiedades, capital, ya que sus empresas eran sociedades limitadas y ellos jamas responderán por lo que hicieron y menos aún compartiran los beneficios ya ganados a costa del sudor de los demás.

Presentación.

Este es mi blog personal de una ciudad de la España profunda con un ego tan grande como sus monumentos.
Los relatos que aquí cuento son un ejercicio de memoria e imaginación con la única intención de reflejar un espíritu y carácter de esta ciudad y sus residentes, que no ciudadanos, ya que esta condición es un privilegio que solo algunos poseen.